Poetas.
En un rapero un poeta. Pon un rapero en
tu vida y una hoja caduca, un páramo abierto donde se dispersan de
un lado a otro palabras y pensamientos. Un poeta solo con sus
certezas e incertidumbres en un inhóspito umbral de puertas cerradas
a la felicidad, si no ofrece un fin dramático de palabras de
cristal. Revientan en pedacitos los vocablos que manipulas y eres el
poeta que busco y que me hará sufrir. Intensidad y versatilidad para
situaciones que no sabría definir, me haces vivir más a fondo más
en otro nivel, y dices que hubo musas antes y que tú ahora escribes
esta canción de aire para mí. Que a cada golpe imaginas un beso y
una prenda de ropa menos, y absorbes cada instante para plasmarlo una
y otra vez en canciones que luego guardarás en un cajón, en este
agujero. Irrumpes en corazones llenos de odio y amor, y no importa
que seas tímido o no, provocas un cierto desconcierto con tu
indiferencia y con tanta pasión. Eres un ser contradictorio y eso
nos encanta pero luego amas de más, exiges, confundes y apartas. Un
firme defensor de tus convicciones y reivindicas un algo porque tu
vida es esto y lo antepones. Un poeta deja volar las palabras y donde
había un todo, y volverá a haberlo, solo queda la idea de su
propia existencia. Sabes abstraerte y donde tanto amaste luego te
desesperas y tiñes palabras de aflicción, reproche y finalmente
esperanza. Tu nostalgia, tu dolor y tu alegría elevan las hojas
verdes de mi jardín, y cuando menos me lo espere para ti todo será
gris. En dehesas de comunitaria desolación, he conocido a algunos
soñadores de palabras e ideas, les pediría entrar en su mundo, y no
quedarme a las puertas, y así, por ahora, no puedo decir que de
verdad, conozca a un poeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.