Deja de deslizar las manos cuando miras a otro lado. Deja de sujetarme del brazo cuando ves que me marcho. Es una música que suena demasiado fuerte y pareces no entenderme. Podría arrastrarte a ese rincón y sujetarte, obligarte a mirarme. Deja de tocarme, ¿porqué no te atreves a observarme? No pasa nada, no me estas haciendo un favor, no necesito que me mientas y tampoco que hagas como si no. Se que solo inhalas mi perfume y no piensas en quién puedo ser yo, y me gusta jugar a este juego en el que piensas que ganas sin saber que no mandamos ni tu ni yo. Cuando llega el punto álgido y el bullicio alrededor, copas que se derraman mientras siento como ardemos sin pudor. Y me susurras al oído palabras que repites cada día y yo sonrío sin consternación. Deja de buscarme, prefiero buscarte yo. Toma asiento en este sillón, si ves que te sonrío es para que te relajes antes de la acción. Tomemos luz, lupa y colirio, mientras me acercas hacia ti, me siento en tus rodillas y buscas como absorber algo más de mi. Y te miro, pero tus ojos aun no me miran a mi, procedemos a la operación y sigues sin saber que esta pasando aquí. Vomitando palabras mientras la lupa se acerca más y más a ti, tus pupilas se dilatan como si fuese tu droga el mentir. Chico, has pasado el test, me has dejado fácil saber que mañana no pensare en el ayer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.